Julián Álvarez González, Ejecutivo Financiero del Departamento de Análisis Macroeconómico de Aspain 11, indica en un informe que “ha sido sorprendente el último dato de inflación interanual de marzo en la Eurozona (0,5%), pero el verdadero peligro reside todavía en los países periféricos como España (con inflación negativa -0,2%), Italia, Grecia y Portugal. Todos los esfuerzos tanto de los Estados como de los mecanismos supranacionales, entre los que se encuentran el BCE o el FMI, para tratar de reducir las primas de riesgo de estos países, podrían caer en saco roto si entramos en una espiral deflacionista al estilo japonés del que lleva dos décadas intentando escapar. Es decir, los estados más endeudados de la Zona Euro, necesitan crear inflación controlada y mantener las primas de riesgo en niveles aceptables para poder hacer frente a los intereses de sus deudas y no volver a tener problemas de liquidez o solvencia como alguno de ellos. Otro punto importante es el nivel actual del cruce euro dólar, que no está beneficiando para nada la recuperación de todo la región unido a los elevadísimos niveles de desempleo a los que tienen que hacer frente los países periféricos”.
González añade que “el mercado hace semanas que está descontando una actuación de política monetaria expansiva, que podría derivarse en una bajada de tipos de interés, una tasa negativa de depósito en el BCE (para incentivar a los bancos a conceder más créditos) o la reducción del coeficiente de caja. No obstante, es cierto que cuando los tipos de interés están cercanos a cero, la herramienta más eficaz es jugar con la base monetaria. Podrían hacerlo mediante nuevas LTROs, como en el pasado, pero oficialmente ya está sobre la mesa una posible QE, probablemente al estilo QE2 con la compra de bonos soberanos y otros títulos de deuda privada”.
Desde Aspain 11, creen “imprescindible una nueva actuación del BCE mediante estímulos no convencionales y pensamos que los mecanismos de toda la vida tienen un margen muy estrecho para ayudar a superar el fantasma de la deflación en el que nos encontramos. Mientras tanto y esperando que en próximas reuniones se vayan adoptando medidas concretas, seguimos estando positivos en renta variable europea, donde los países de sur, probablemente presentan más potencial actual de revalorización. La deuda pública también es interesante aunque cada vez los spreads son más reducidos. Nuestras carteras ya cuentan con activos de inversión alternativa para paliar las volatilidades que sin duda viviremos durante este año 2014, que a pesar de todo creemos que va a ser positivo”.