Este
verano la City londinense ha seguido proporcionando titulares de
escándalos a los medios de comunicación. Uno de ellos afecta al
directivo español Javier Martín-Artajos, que fue acusado por la fiscalía federal de EEUU de ocultar las pérdidas a su entidad JP Morgan Chase
de más de 6.000 millones de dólares en sus operaciones financieras en
Londres, en el marco de la denominada “Ballena de Londres”. Martín-Artajos se entregó el 27 de agosto en una comisaría de Madrid. Tras declarar en la Audiencia Nacional ante el juez Santiago Pedraz, quedó en libertad después de negarse a ser extraditado
a EEUU. El magistrado le impuso la retirada del pasaporte con la
prohibición de salir del territorio español y comparecencias quincenales
en la audiencia. En EEUU, podría enfrentarse a una pena máxima de 65
años de prisión y 5 millones de dólares de multa. El fiscal federal cree
que los acusados sabían que manipulaban las cuentas, ya que tenían una
contabilidad separada que indicaba las cifras correctas y censuró la
labor de supervisión del banco.
Un segundo caso vivido este verano tiene que ver con el fallecimiento de Moritz Erhardt, un joven alemán de 21 años becario del banco de inversión Bank of America Merrill Lynch en la City, tras haber trabajado sin descanso durante 72 horas
seguidas. El becario, al que sólo le faltaba una semana para completar
su beca, sufrió un ataque epiléptico en la ducha de su residencia
estudiantil. El caso ha destapado las condiciones extremas en las que se trabaja en la City, especialmente si se es becario, pese a que los sueldos son desde el principio muy altos.