Carlos García Ciriza, presidente de Aseafi, declaró en el II Foro de Asesores Financieros de Inversión que la MiFID II es una gran oportunidad para las EAFI, “porque obligará a todos los actores del mercado a desnudarse y mostrarse tal y como son: O asesores dependientes o independientes”. Sin embargo, critica de la Directiva que “obliga al cliente a conocer el producto y a manifestarlo de su puño y letra. Quizás aquí la norma va demasiado lejos. Con hacer responsable al asesor debería ser suficiente".
También expresó su preocupación por que algunos clientes puedan no ver viable su acceso al asesoramiento financiero: "Hoy por hoy, el coste por cliente que asumen las EAFI es muy alto. Por eso, te tienes que dirigir a un cliente de nivel alto o medio. Hay una alternativa: Industrializar el negocio, con carteras estandarizadas, diseñadas para diferentes clientes, incluyendo patrimonios e ingresos más reducidos”.
Por su parte, el consultor Fernando Zunzunegui pidió simplificar las normas y más disciplina, “porque así es como de verdad se cambian las cosas; se consigue proteger a los clientes, y se puede elegir cómo desarrollar el negocio, bien con asesoramiento dependiente, o con independiente. Pese a la mayor regulación, se puede democratizar el asesoramiento financiero con innovación”.
Asimismo, Teresa Villarroya, de E&Y, auguró que "a partir de ahora el asesoramiento va a ser de más calidad. Y ésa puede ser la mejor justificación para el cobro por el asesoramiento. Para las EAFI supone un gran reto el hecho de no poder cobrar retrocesiones a partir de la entrada en vigor de MiFID II. En Reino Unido, entre un 40% y un 42% de las EAFI de pequeño tamaño desaparecieron por no poder asumir este escenario. El gran reto de estas entidades, afirmó, es convencer a sus clientes de que el asesoramiento vale dinero, además de hacer frente a que algunos clientes no se lo podrán permitir. Las EAFI de gran tamaño y los bancos son los mejor posicionados para afrontar la nueva regulación”.