Antonio Castilla, socio-director de Conecta Capital, explica en la blog de la entidad las razones para tener un asesor financiero. En su opinión: “La última década nos ha dejado grandes escándalos financieros, en los que el ahorrador medio ha sido siempre el perjudicado. Buena parte de ellos ha sido porque el inversor no tenía los conocimientos necesarios para comprender la complejidad de los productos, y otros casos, el inversor se ha fiado más de lo que le decía un familiar o un amigo, antes de preguntar a un profesional del asesoramiento financiero”.
Por eso, afirma que “a la hora de elegir productos de ahorro debemos buscar aquel que más rentabilidad pueda ofrecer en base al perfil de cada inversor, pero además se debe buscar maximizar su rentabilidad fiscal para conseguir que el pago de impuestos sea mínimo. La constante variación de las políticas en materia de impuestos, hacen muy difícil poder conocer en cada momento cuál es la fiscalidad de cada producto de ahorro”.
Añade que “como consecuencia de la complejidad de los productos de ahorro e inversión y de los escándalos financieros; la UE ha puesto en marcha nuevas regulaciones como la MiFID II, que conllevara que solo los profesionales con una dilatada experiencia y formación en productos de ahorro e inversión estén habilitados para poder asesorar y aconsejar de la mejor manera posible. Así como en otras decisiones que tomamos en nuestra vida, como la compra de una vivienda o de un coche, contratamos los servicios de un profesional en la materia; la complejidad y la diversidad de productos de ahorro e inversión hacen necesario la contratación de asesor financiero que nos aconseje sobre cuáles son los mejores productos financieros en los que invertir nuestros dinero siempre en base a nuestro perfil de riesgo, fiscalidad y rentabilidad objetivo”.