El Juzgado de Instrucción nª 44 de Madrid cifra en más de 45 millones de euros la presunta estafa a unos de 2.000 clientes que habrían invertido sus ahorros en ADS Broker, sociedad les ofrecía grandes dividendos a cambio de unas inversiones ficticias, según Economía Digital.
El Juzgado ya ha tomado declaración a 400 de estos afectados, quienes, junto a la Fiscalía, sospechan que ADS Broker era un chiringuito, que funcionaba como pirámide financiera que captó, mediante elaboradas y persuasivas campañas comerciales, a centenares de inversores, fundamentalmente de Madrid.
ADS Broker, filial de la sociedad Gran Despliegue de Medios SL, era una empresa cuyo negocio consistía (al menos sobre el papel) en comprar los derechos de campañas de publicidad en internet y distribuir los beneficios entre los inversores participantes. Aseguraban haber adquirido los derechos sobre campañas del Santander, Apple, ING y Vodafone, entre otros.
En la diversas reuniones comerciales que los directivos de la empresa llevaron a cabo en las oficinas de ADS en el Paseo de la Castellana de Madrid, se explicaba que necesitaban importantes sumas de dinero para comprar esos derechos pero que, a cambio, se obtendrían elevados rendimientos gracias a los clicks en los banners de dichas campañas. El interés se situaba en el 2% semanal.
El Juzgado ya ha tomado declaración a 400 de estos afectados, quienes, junto a la Fiscalía, sospechan que ADS Broker era un chiringuito, que funcionaba como pirámide financiera que captó, mediante elaboradas y persuasivas campañas comerciales, a centenares de inversores, fundamentalmente de Madrid.
ADS Broker, filial de la sociedad Gran Despliegue de Medios SL, era una empresa cuyo negocio consistía (al menos sobre el papel) en comprar los derechos de campañas de publicidad en internet y distribuir los beneficios entre los inversores participantes. Aseguraban haber adquirido los derechos sobre campañas del Santander, Apple, ING y Vodafone, entre otros.
En la diversas reuniones comerciales que los directivos de la empresa llevaron a cabo en las oficinas de ADS en el Paseo de la Castellana de Madrid, se explicaba que necesitaban importantes sumas de dinero para comprar esos derechos pero que, a cambio, se obtendrían elevados rendimientos gracias a los clicks en los banners de dichas campañas. El interés se situaba en el 2% semanal.