La CNMV ha reconocido que `ha habido un problema obvio en la comercialización de preferentes, que se han vendido masivamente en la red de oficinas de la banca, en muchos casos sin los pertinentes test de idoneidad. No ha sido un problema de transparencia en la información disponible, sino de comercialización. Es decir, se ha vendido un producto complejo a inversores no preparados´. La Comisión ha abierto 6 expedientes por la comercialización de estos productos y publicará en 2011 una guía para entidades con los criterios que deben seguir en el canje de emisiones existentes por otros nuevos productos. El criterio principal es que el canje no se puede hacer por otro producto más complejo y difícil de entender.
La CNMV califica de `inaceptable que en las oficinas se casen preferentes al 100% de su valor nominal. Esto ocurre cuando la oficina casa la compra/venta de preferentes entre clientes. Esto beneficia al vendedor, pero perjudica al comprador, porque la crisis ha hecho que el valor de mercado de las preferentes sea sustancialmente inferior al valor nominal´.