General Electric (GE) ha puesto en venta la mayor parte de su actividad financiera, con el fin de centrarse en su negocio tradicional industrial de fabricación de turbinas, motores de avión, equipos médicos y otros componentes especializados. Jeff Immelt, presidente y CEO de la empresa, anunció que en los próximos dos años venderá o segregará casi todas las empresas del grupo dedicadas a la actividad financiera para empresas y particulares, englobadas bajo la marca GE Capital, que actualmente suman activos de más de 500.000 millones de dólares.
Según Immelt, “GE Capital ha sido una parte importante de la historia de GE, pero el modelo de negocio de las grandes firmas financieras ha cambiado, haciendo cada vez más difícil generar rendimientos aceptables”. GE Capital llegó a aportar al grupo la mitad de sus beneficios, pero la crisis financiera afectó duramente a esta división, poniendo en riesgo el negocio tradicional de la sociedad.
Además, inversores y accionistas venían criticando que la división financiera lastraba la cotización del grupo. Así, el objetivo actual de entidad es lograr que en 2018 más del 90% del beneficio provenga del negocio industrial, frente al 58% de 2014.
En este proceso de desinversiones, GE también ha vendido su filial de financiación inmobiliaria a Blackstone y a otras firmas por 26.500 millones de dólares de deuda vinculada a edificios de oficinas y centros comerciales por todo el mundo.
Según Immelt, “GE Capital ha sido una parte importante de la historia de GE, pero el modelo de negocio de las grandes firmas financieras ha cambiado, haciendo cada vez más difícil generar rendimientos aceptables”. GE Capital llegó a aportar al grupo la mitad de sus beneficios, pero la crisis financiera afectó duramente a esta división, poniendo en riesgo el negocio tradicional de la sociedad.
Además, inversores y accionistas venían criticando que la división financiera lastraba la cotización del grupo. Así, el objetivo actual de entidad es lograr que en 2018 más del 90% del beneficio provenga del negocio industrial, frente al 58% de 2014.
En este proceso de desinversiones, GE también ha vendido su filial de financiación inmobiliaria a Blackstone y a otras firmas por 26.500 millones de dólares de deuda vinculada a edificios de oficinas y centros comerciales por todo el mundo.