Durante el verano, continuó subiendo la confianza del inversor español, que repuntó desde el inicio del año, según la encuesta trimestral de JP Morgan Asset Management y GFK Emer. Así, el índice se situó en -1,3 puntos hasta septiembre, frente al -2,4 del segundo trimestre, y el -4,35 de final de 2012. Las razones de esta mejoría hay que buscarlas en los datos macroeconómicos más positivos, y la evolución de los mercados, a pesar de las dudas sobre el comienzo de la retirada de estímulos de la Reserva Federal en EEUU. Aun así, el indicador se mantiene en terreno negativo por decimoquinto trimestre consecutivo.
El perfil medio del inversor español encuestado es un varón de 52 años, casado, residente en hogares con una media de 2,5 miembros y residente en la zona noreste y centro de España. En aspectos concretos, estos inversores que creen que la Bolsa empeorará en los próximos 6 meses desciende 4 puntos, hasta el 34% del total, y se sitúa en su nivel más bajo desde hace dos años. También cae el número de encuestados que creen que el empleo empeorará los próximos 6 meses, y aumenta el de los que perciben primeros síntomas de recuperación. Asimismo, los inversores ven más cerca el fin de la crisis, ya que el 83,4% señala que tardaremos más de 2 años en ver el final, frente al 86% del trimestre anterior.
Además, la encuesta analiza las intenciones de inversión en los próximos seis meses, que tienen a los depósitos y cuentas de ahorro como estrellas, con un incremento de 1,4 puntos, hasta el 72,7% de intenciones. De nuevo, la aversión al riesgo es el leit motiv de los inversores españoles, que en un 52% muestra su prioridad por “no perder dinero”.