Un estudio de Campden Wealth sostiene que las familias europeas más ricas van a registrar en 2012 el peor resultado de sus inversiones en 5 años debido a que la mayor parte de su inversión se encuentra en activos poco rentables como la tesorería o inmobiliario, mientras que activos más rentables el año pasado, como los bonos del Estado, están muy poco representados en sus carteras. Para 2013, las grandes fortunas no esperan obtener mucho rédito de sus inversiones y sólo aspiran a mantener su capital.
El informe, realizado con datos de 60 familias y Family Offices, que manejan activos entre 50 millones de euros y 1.500 millones, indica que la rentabilidad de sus inversiones cayó un 8% el año pasado, hasta situarse en el entorno del 2 o 3%. La principal razón es que la crisis ha atemorizado a estos inversores, rechazando bonos y acciones, y llevando sus inversiones a `cash y commodities´, entre las que se incluyen inversiones en fincas, bosques, colecciones de arte y antigüedades. Además, sus inversiones en mercados emergentes han continuado creciendo, hasta un 20%, frente a un incremento del 14% en 2011.
Según Andrei Postelnicu, Director de Investigación de Campden Wealth, `antes de la crisis financiera, los Family Offices eran la punta de lanza de la inversión en nuevos activos financieros, como los hedge funds, que a menudo ofrecían retornos garantizados. El descontento actual de las grandes fortunas las lleva a buscar ahora únicamente mantener su patrimonio con carteras sin riesgos´.
Otra de las conclusiones del estudio es que estas familias exigen cada día más a sus asesores financieros, así como costes operativos más bajos.